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Gendün Drup (TIB. dGe-‘dun grub), I Dalai Lama. Nació en 1391 en el campamento de nómadas del Tsang, aquel que dos siglos mas tarde recibiera el titulo de I Dalai Lama fue protegido del ataque de unos bandidos que sobrevino la misma noche de su nacimiento por el cuervo (emanación de Mahakula).

Siendo un joven pastor, le gustaba grabar mantra sobre la piedra y a la edad de siete años, cuando murió su padre, ingresó en el monasterio de Narthang, donde se reveló su notable inteligencia.

Educado tanto en las artes sagradas como en el estudio de los textos de la lógica, pidió la ordenación a los quince años y recibió el nombre de Gendün Drup. Durante cinco años se consagró a profundizar en los textos y a la edad de veinte años, recibió la ordenación plena. Cinco años más de estudios le permitieron completar su formación en Narthang.

Partió entonces hacia el Tíber central y se encontró con Tsongkhapa en 1415. En su primer contacto, éste le entregó uno de sus hábitos monásticos y profetizó la importancia que tendría su nuevo discípulo en la preservación del Vinaya. Adiestrado en la tradición Kadampa, a Gendün Drup no le costó adherirse a la doctrina de su maestro. Durante doce años, permaneció en el Tíbet central, estudiando los sutras y practicando el Vajrayäna según los seis yoga de Näropa, Guhyasamaja y Cakrasamvara. Después regresó a Narthang, donde enseñó y redactó abundantes escritos.

Estudió también en el monasterio de Pema Tchöling y en Ngor Evam Tchöden donde recibió las transmisiones e instrucciones del Kälacakratantra. En 1447 conforme a las profecías de la protectora Pelden Lhamo, estableció las bases del monasterio de Tashi Lhunpo, concluido y consagrado quince años mas tarde. Habiéndose hecho con los servicios de artitas newar, hizo erigir allí una estatua de Maitreya de veintiseis metros de altura, hecha en bronce y en cobre y recubierta de oro.

Su preocupación por la conservación de los textos le llevó a dotar al monasterio de una imprenta. De espíritu abierto y tolerante, alternando periodos de enseñanza y de retiro, Gendün Drup es el autor de numerosas obras centradas en la enseñanza Kadampa.

Conservadas en su gSung-‘bum. Practicante ferviente de Tara, escribió una loa de Tara Verde y un comentario de la loa en veintiún homenajes.

Abandono este mundo en 1474.

Algunos de sus textos más importantes son:

§      Sol en la senda a la libertad, comentario en Abhidharma-kosha
§      Pulverizar las fuerzas del, poema épico sobre la vida y obras de Siddhartha Gautama
§      Canto de la montaña nevada del este, poema dedicado a Je Tsongkhapa
§      Oda a la venerable Khadiravani Tārā, homenaje a la diosa Tārā

Uno de sus traductores más famosos fue Glenn Mullin

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— II DALAI LAMA

Gendun Gyatso, el Segundo Dalai Lama

El único Dalai Lama “autoproclamado”, ya que nadie esperaba que el 1er. Dalai Lama reencarnara. Llegó a ser abad de Drepung y Sera. Cumplió la profecía de descubrir el “Lago de las Visiones”.

Por E., C. S.

Cuando el Primer Dalai Lama murió en 1475, se dirigió a la tierra pura de Tushita. Ahí preguntó al Buda Maitreya, a Dipamkara Atisha y a Lama Tsong Khapa, dónde debería reencarnar para el beneficio de los seres sintientes. Lama Tsong Khapa dejó caer dos flores sobre la tierra: una fue a dar a China, la otra caería al sudoeste del Tíbet…

Los primeros años

Unos años más tarde, mientras un niño pequeño era reprendido por su madre, cantó unos versos:

Madre, no me reprendas, antes bien, rézame,
incluso en este instante,
hay muchos seres que me envían sus oraciones.
reprenderme no es sino karma negativo en juego;
rezarme es plantar las semillas de la liberación.

Alguna gracia habrá causado a su madre, pues ella recopiló estas canciones. No eran raras en él y algunas contenían profecías de su vida por venir. Era un niño muy singular que siempre jugaba a ser un gran lama. Colocaba piedras para hacerse un elevado trono y desde ahí impartir enseñanzas a …otras piedras. De diversas formas se refería a sí mismo como el Primer Dalai Lama. Además, siempre decía a quien quisiera escucharlo que tenía que partir a Tashi Lumpo, el monasterio que fundó el Primer Dalai Lama. Durante su niñez tuvo diversas visiones y estados de trance.

Hasta los once años fue educado por su padre, un gran lama por derecho propio, quien le otorgó diversas iniciaciones tántricas que recitaba diariamente, como la práctica del Chod, el Mahamudra, las Seis Yogas de Naropa, etc. Es el único Dalai Lama a quien no se le buscó oficialmente, sino que él mismo se proclamó como tal, pues la tradición a la que pertenece el Dalai Lama, la Guelupa, estaba recién formada y no se había dado el fenómeno de la reencarnación dentro de ella. Ni su fundador Ye Tsong Khapa, ni sus cuatro discípulos principales habían elegido esta vía para ayudar a los seres sintientes. Es decir, nadie esperaba al Segundo Dalai Lama.

Tashi Lumpo

La noticia de que el Primer Dalai Lama había reencarnado, recorrió el Tíbet hasta llegar a oídos del gran maestro Chojor Palzang. Discípulo del Primer Dalai Lama, Chojor Palzang tuvo una visión. En un sueño escuchó una voz que le decía: “De entre todas las maravillas del mundo, una es suprema: la reencarnación del Omnisciente Gendun Drubpa”. Decidió ir a buscar al niño y, al encontrarlo, quedó impresionado. Regresó con una delegación del monasterio y un año más tarde el niño recibió una invitación informal para ir a Tashi Lumpo. Ahí reconoció a muchas personas y lugares, recordando su vida pasada. Aún era muy pequeño, por lo que se decidió que lo siguiera educando su padre. En 1487 se estableció en el monasterio y la tradición de las reencarnaciones de los Dalai Lama quedó establecida.

En Tashi Lumpo, su vida giro alrededor de los estudios: memorización de textos, debates y retiros de meditación. También continuó con sus estudios de Tantra, incluyendo la transmisión del Kalachakra. Además, recibió los comentarios completos de las obras del Primer Dalai Lama. Poco después de que Gendun Gyatso ingresara al monasterio, Panchen Yeshey Tselmo ocupó el cargo de abad. Éste le daría numerosas iniciaciones y se convertiría en uno de sus lamas principales.

A partir de 1492, el Segundo Dalai Lama empezó a realizar giras de enseñanzas a diversos monasterios, muchos de ellos relacionados con su encarnación anterior. Para su sorpresa, al regresar de una de estas giras no fue bien recibido en su monasterio y empezó a sentir muchas dificultades. Se dan varias explicaciones para esto. La primera es que el abad y los administradores del monasterio pensaban que pronto los reemplazaría y con esto perderían sus privilegios. Otra explicación dice que el Segundo había atraído de alguna forma la ira de un espíritu cercano que empezó a provocarle diversos obstáculos. Según la última explicación, el abad sabía que Gendun Gyatso debía llevar a cabo grandes tareas, pero que mientras estuviera plácidamente en Tashi Lumpo no las cumpliría. El Segundo Dalai Lama no sabía qué hacer, pero entonces llegó la respuesta: una invitación para que estudiara en el monasterio de Drepung Loseling. Aceptó gustoso, pues ya hacía tiempo que pensaba en ir a una de las grandes universidades monásticas del Tíbet. Drepung, Sera y Ganden son los principales monasterios de budismo tibetano, por ello se les llama “los tres pilares”.

A su partida, compuso la siguiente canción:

Amigos y estudiantes, no hay necesidad de lágrimas,
pues sólo me alejo una corta distancia,
al monasterio de Drepung, a cumplir mi destino…

A estudiar con el gran lama Jamyang Lekpa Chojor,
un hijo espiritual del mismo Buda Maitreya,
un maestro con el que tengo antiguos lazos kármicos…

Todo lo que se une, un día se separa;
al final de cada siembra, viene la cosecha
y el ciclo comienza nuevamente.
Esta es la ley de la naturaleza…

Recuerden que la vida es inestable, rápidamente cambia,
como el clima en medio de una tormenta de relámpagos;
por lo tanto, hagan firmes los poderes de su mente,
el único amigo que siempre los acompaña,
enriquézcanla con las joyas
de un espíritu generoso y de la disciplina interior…

Recuerden que las huellas de todas nuestras acciones
siguen a la mente, como la sombra al cuerpo,
por eso siempre eviten los caminos negativos
y cultiven un espíritu de bondad creativa;
mantengan su mirada fija en las cosas que benefician para siempre…

Este, mis amigos, es mi consejo de despedida,
síganlo como un recuerdo mío
y pronto nos volveremos a encontrar.

Drepung Loseling

El gran lama Jamyang Lekpa Chojor soñó que una gran esfera de luz venía desde el oeste, entraba a su habitación, la iluminaba completamente y desde ahí recorría el Tíbet por completo, disipando toda oscuridad. “Mi discípulo principal pronto llegará”, pensó. Era el Segundo Dalai Lama, quien se dedicaría a intensos estudios. Repasó todo lo aprendido en Tashi Lumpo y completó sus estudios filosóficos superiores en un plazo de tres años, lo que normalmente le lleva veinte años a un monje ordinario.

Terminando sus estudios. realizó extensos viajes de peregrinación para meditar en los lugares bendecidos por los grandes lamas del pasado, estudió con importantes yoguis e impartió enseñanzas en diversos monasterios de todas las ramas del budismo tibetano. Muchos sueños, visiones y signos auspiciosos ocurrieron durante estos eventos.

El Lago de las Visiones, Lamho Latso

Guru Padmasambhava y Jowo Atisha, grandes maestros del pasado, profetizaron que sería descubierto un lago místico, un lugar secreto de gran virtud, Lamho Latso (el Lago de la Diosa), y que ahí se fundaría un monasterio. El Segundo Dalai Lama estaría destinado a realizar dicho descubrimiento. Durante sus numerosos viajes de enseñanza, uno de los reyes locales le pidió la construcción de un monasterio en la región de Gyal, a lo cual accedió. Con esto comenzaría la obra del monasterio de Chokhor Gyal, durante cuya edificación ocurrieron varios signos auspiciosos. Una vez terminado, el Segundo Dalai Lama realizó una ceremonia de oración durante diez días junto con otros trescientos lamas. Varios días después tuvo un sueño en donde se le apareció una mujer y le dijo: “En tiempos negativos hay olas de sufrimiento y muchos obstáculos para los caminos verdaderos; las visiones inspiradas por este lago pueden servir de guía, pues tiene la virtud de ofrecer imágenes proféticas”. Durante las siguientes semanas continuó teniendo sueños acerca del lago y comprendió que éste era una residencia de Palden Lhamo, un protector airado que habían propiciado tanto él como su encarnación pasada.

Entonces el Segundo Dalai Lama forjó una espada con metal de un meteorito encontrado en las excavaciones para la construcción del monasterio. La espada serviría de “llave” para abrir el poder del lago. Asistido por diez yoguis, celebraron ahí las ceremonias de invocación y empoderamiento. Al terminar, lanzaron la espada a las profundidades. El color del lago se transformó en cada uno de los colores del arcoiris, aparecieron imágenes de mandalas y se volvió tan claro como el cielo.

Lamho Latso ha permanecido como un lugar sagrado a donde muchos lamas peregrinan para tener visiones proféticas. Su visiones se consideran las más confiables y a sus orillas se han buscado pistas de las reencarnaciones de los grandes lamas. Este fue uno de los legados más importantes del Segundo Dalai Lama.

Poco tiempo después, Gendun Gyatso recibió una carta del abad de Tashi Lumpo en donde le pedía que regresara y tomara su lugar en el monasterio. La noticia llenó de alegría al Segundo Dalai Lama, para quien todas las intrigas que había sufrido antes sólo eran una prueba a la devoción por su maestro. Se apresuró a regresar y fue recibido con todos los honores.

Abad de Drepung

En 1517 se le ofreció el cargo de abad de Drepung y lo aceptó. Desde ahí su influencia crecería por toda Asia Central. A Drepung acudían a estudiar los más destacados alumnos de monasterios menores de la región. Una de las primeras tareas que realizó fue recuperar el festival del Monlam para la tradición Guelupa.

El Monlam es el “gran festival de oración” al comienzo del año nuevo tibetano Establecido por Tsong Khapa, fundador de los Guelupa, es considerado como una de las festividades más importantes del mundo tibetano y brinda paz y prosperidad al mundo entero. Sin embargo, a la muerte de Tsong Khapa, los Kagyur se adueñaron del festival. El Segundo Dalai Lama habló con el rey de Lhasa para que se restituyera a los Guelupa. Así se hizo.

Además, el rey le otorgó el Gandem Podrang, un edificio localizado dentro de Drepung Loseling que constituye virtualmente un monasterio dentro de un monasterio, el cual se convertiría en la residencia principal de los futuros Dalai Lamas, hasta que el Quinto Dalai Lama construyó el Potala.

Más tarde, se le solicitó que también aceptara el cargo de abad en otro de los grandes monasterios, Sera. Aceptó con gusto también. Repartió su tiempo entre Tashi Lumpo, el área de Lhasa y el monasterio de Chokhor Gyal. Vivió hasta 1542, aunque ya desde un año antes había dejado claro que era tiempo de partir. Murió en la postura de la meditación después de haber absorbido las energías y finalmente llegando a la clara luz del Dharmadathu. Con esto demostraba a sus discípulos que había logrado la completa y perfecta Iluminación.

Bibliografía

Glenn H. Mullin. Mystical Verses of a Mad Dalai Lama. Wheathon, Illinois: Quest Books, 1994.
Glenn H. Mullin. The Fourteen Dalai Lamas. A Sacred Legacy of Reincarnation. Santa Fe, New Mexico: Clear Light Publishers, 2001.

 

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Significado.

Banderas tibetanas de oración, con las mismas características que éstas, flamean sobre todo el mundo de la cultura tibetana. Sobre los más altos pasos montañosos, sobre los rápidos de los ríos cordilleranos, sobre las azoteas, puentes, calles, taxis, por todas partes.

Las banderas de oración se imprimen tanto en bloques de madera como en telas coloreadas; tradicionalmente los colores son azul, blanco, rojo, amarillo y verde.

El propósito principal de las Banderas de Oración es ser colgadas donde el viento pueda activar las bendiciones. El sol, el viento y la lluvia las descolorarán o desgastarán con el tiempo, lo que nos proporciona un recordatorio sutil de que todas las cosas son impermanentes o temporales. Las banderas desgastadas en sus componentes son usualmente renovadas cada Nuevo Año tibetano (Losar: a fines de febrero).

Una típica bandera de oración tiene en su imagen central un caballo que porta en su espalda las Tres Joyas en llamas. Este caballo es conocido como el Caballo de Viento y le otorga a las banderas su nombre en tibetano “Lung-Ta”. Las tres joyas simbolizan a Budha (el estado de Iluminación), el Dharma (las Enseñanzas budistas) y la Sangha (la Comunidad budista).

Alrededor del caballo hay veinte mantras, poderosas emisiones de sonidos, cada uno dedicado a una deidad en particular. La idea es que al pasar el viento sobre la superficie de las banderas, el aire es purificado, santificado y dulcificado por los mantras. Esta bendición recae sobre todos los seres del vecindario.

Cuando el viento sopla (expresando la calidad y naturaleza de la mente) la sagrada bandera de oración se agita en la brisa y las oraciones contenidas en la bandera son transportadas a todos los seres como una bendición. Las banderas de oración pueden ser puestas en el campo atándolas al borde de un tejado, entre postes, en los templos, entre árboles y otros lugares. Dándole la oportunidad al viento de moverlas. El viento es considerado una expresión de nuestras mentes, y la energía mental que los activa.

Cuando usted las ve su intención de orar y trabajar por el bienestar de los demás se vuelve a encender. Así, el viento como la mente, lleva las bendiciones a lo largo del campo, y por el mundo.

También ver esta bandera tiene un beneficio práctico de recordarles a las personas que estén atentas al Dharma cuando realizan sus negocios. Al ver una bandera inmóvil o volando en la brisa, recordamos la llamada para orar por el bienestar de todos los seres, trabajar para provocar la virtud, la bondad, la curación y la felicidad en todo el mundo.

Las banderas de oración son una expresión de la intención del Bodhisattva (Bodhisattva significa el salvador iluminado o servidor) de orar y ofrecer sus méritos por el bienestar de todos los seres sintientes.

El mantra habla en favor de la bondad para cada ser viviente en este mundo. La traducción literal dice: “Pueda cada ser viviente tener una vida sin temor, sin sufrimiento, sin desdicha, una vida con inteligencia, saludable, exitosa, bien orientada y con riqueza.”

Origen

En el año 800 D.C. (era actual) el Budismo se introdujo por primera vez en el Tibet por Padmasambhava. Hasta ese tiempo la mayoría de los tibetanos seguía la religión Bon, una práctica shamanística. La religión Bon había instaurado la tradición de colgar banderas de cinco colores, en representación de los cinco elementos, con la creencia que éstas ofrecían protección. Cuando el Budismo se mezcló con la religión Bon, los sagrados mantras e iconografías se pintaron sobre las banderas Bon, creando los orígenes de lo que es conocido hoy como banderas tibetanas de oración. Posteriormente, Atisha llegó para enseñarle Budismo al pueblo tibetano en 1040 D.C. trayendo con él el Estandarte de la Victoria indio y con ello las banderas de oración ganaron más popularidad. Las banderas tibetanas de oración son entonces, una síntesis de las banderas de los elementos de la religión Bon y el dharma del budismo indio.

Elementos de las banderas

Los cinco colores tradicionales representan las cinco familias de Buddha y los cinco elementos. Azul-espacio, Blanco-agua, Rojo-fuego, Verde-aire y viento, Amarillo-tierra.

En el caso de las 21 Taras, uno está invocando las bendiciones de Tara en todas sus expresiones o manifestaciones.

El Caballo de Viento simboliza la realización de trabajos positivos de una manera más satisfactoria e inmediata.

Los nombres de los cuatro animales de poder son garuda (pájaro), el dragón, tigre y león blanco, escritos en cada una de las cuatro esquinas de la bandera.

Garuda es un ave que come serpientes y simboliza el espantar la voluntad o intenciones del mal. El dragón simboliza el alejamiento de diferentes amenazas del cielo como los rayos etc. El Tigre simboliza el éxito en cada paso de la vida, sin tropiezos. Los leones simbolizan a los seres que enfrentan con valor cada paso de la vida.

“El viento es el elemento natural del caballo. Cuando galopa por las llanuras, el viento se levanta para ir a su encuentro. Su cola larga y su melena fluyen libremente cuando acelera a través de la quietud del aire, creando el viento. El viento y el caballo son vehículos naturales de movimiento, el caballo transporta formas materiales y el viento formas etéreas. Las oraciones son llevadas por el viento, y en el Tibet la bandera de oración es conocida como el Caballo del Viento, Lung Ta.”

El Caballo del Viento es el poder de la fuerza. Esto es sentirse libre de miedo. Con esta energía, todas las cosas emergen sin obstáculos. Aquéllos que tienen una buena energía del viento tienen fortuna y suerte en la vida. A veces cuando un Lama le dice a usted que tiene la energía del viento muy baja, significa que usted enfrenta obstáculos. Su mente está irritada, físicamente usted no está bien, y generalmente las cosas salen mal. Usted está aquí y se encuentra con un obstáculo, va allá y se encuentra con otro. De está manera usted va de un lado a otro dando botes de un problema a otro. A esto se le llama tener un bajo Caballo de Viento. A veces para tratar esto, puede que un Lama le recomiende izar banderas de oración en la montaña y hacer ofrendas especiales. Las banderas de oración tienen muchas oraciones, y todas esas oraciones son tomadas por el viento. Esto armoniza el ambiente entero. Básicamente, ésto es conservación del medio ambiente, respetándolo.

De esta manera, usted equilibra sus cinco elementos internos y los cinco elementos externos. Cuando nosotros destruimos los cinco elementos externos, también destruimos nuestros elementos internos, porque ellos están interdependientemente conectados. Esta es una de las muchas razones por las que debemos respetar nuestro medio ambiente: por nuestro propio beneficio.

Cuando usted contamina el aire externo, usted debe seguir respirando en él. Actuamos sin sabiduría, pues contaminamos el aire y luego debemos pensar en cómo purificarlo. Es decir: “Al liberarse del sufrimiento usted crea más sufrimiento.” En primer lugar, no envenene el aire. Así no tendrá que trabajar tanto en limpiarlo. Lo mismo sucede con el agua. Cuando el agua viene en forma natural desde las montañas, es tan fresca y pura. Lista para beberla. Pero ahora el agua está contaminada y debemos purificarla. Esto hace la vida tan dura y ocupada.

Nosotros podemos elevar la energía del viento mental y físicamente. Mentalmente, nosotros elevamos la energía del Caballo de Viento a través del desarrollo de la compasión, la bondad amorosa y la sabiduría. Esto es lo más importante. Cuando usted tiene confianza en su mente e intrepidez, esto es energía del viento mental. Físicamente, nosotros elevamos esta energía respetando el ambiente, y protegiendo ambos elementos, los de fuera y dentro. Así, con una motivación pura, usted eleva la energía del viento.

Básicamente, el caballo de viento se relaciona con el karma. La raíz es causa del karma. Cualquier causa que nosotros creamos, significará la experimentación de un resultado.

Este tipo de banderas se pueden regalar como una bendición a personas recién casadas, en funerales, a dignatarios e incluso a las personas de negocios de todo el mundo. Para algunos occidentales que desconocen esta tradición, les puede parecer un poco folklórico al principio, o de aspecto campestre. Pero, hay un poder real en estas banderas para activar los corazones y mentes de las personas en busca de la felicidad en el mundo.

Además, los mantras son oraciones que prolongan la vida y la buena fortuna de las personas que colocan las banderas. Note el espacio en blanco que hay en la segunda línea desde abajo hacia arriba, aquí usted podrá colocar su nombre o fecha de nacimiento.

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Manyushri, el Budha que representa la sabiduría de todos los Budhas, dijo que se manifestaría como un Bodhisattva para enseñar a los seres sintientes.
Yhe Tsongkhapa nació como un gran Bodhisattva y como la manifestación de Manyushri, el Budha de la sabiduría, y de Yamantaka (el airado aspecto de Manyushri).
Su lugar de nacimiento fue Tsong Kha (el valle de las cebollas) al este del Tibet, en la provincia de Amdo. En el lugar de su nacimiento, a partir de una gota de sangre que cayó desde su cordón umbilical, creció un árbol blanco de madera de sándalo con la imagen de Budha y cuyas hojas tenían la forma de rugientes leones. Otras hojas tenían impreso el mantra de Manyushri OM AH RA PA TSA NA DHI.
Esto fue considerado como el signo del nacimiento de un gran Bodhisattva o un ser iluminado. Un monasterio llamado Ku Bum fue construido en ese lugar y hoy día puede apreciarse ese precioso árbol.
A la edad de tres él recibió los votos directamente del cuarto Karmapa, Rolpey Doryhe y el Kunga conocido como Nyingpo. A la edad de siete él recibió votos de novicio maestro, Chöjey Dhondup Rinchen, y le fue dado el nombre de Lobsang Drakpa. Incluso a esta edad tan temprana él había recibido muchas enseñanzas y las iniciaciones de Heruka, de Yamantaka y de Hevallra, y podía recitar los textos de memoria, entre ellos “La expresión de los nombres de Manyushri.” Era capaz de percibir directamente deidades como Vayrapani, Manyushri, Avalokiteshvara y numerosos Budhas y Bodhisattvas más. Percibía también el linaje de grandes maestros como Atisha, Asanga, Nagaryuna y recibía sus enseñanzas cada vez que lo deseaba.
Lama Tsong Khapa siendo todavía un adolescente, ya era un gran meditador. Y desde su juventud él no se enfermaba como nos sucede a nosotros. Si tenía algún pequeño problema él solo se curaba.
Una vez su Guru Choye Dondrup Rinchen, le sugirió irse a Tibet central a realizar un retiro de amor y compasión y así dejo su tierra y partió a convertirse en un gran yogui y erudito.
Recibió enseñanzas del Venerable Rendawa y escribió comentarios de las enseñanzas de Budha dando explicaciones de cómo meditar en ellas, mostrando así los pensamientos últimos de Budha.
En otra ocasión tuvo una visión de Manyushri donde le aconsejaba componer un comentario del texto de Atisha “La Lámpara del Camino Hacia la iluminación” que es muy conciso en su explicación de las etapas del camino.
Entonces, fue en ese momento cuando Lama Tsongkhapa escribió la “Gran Exposición de las Etapas del Camino”, el “Lam rim Chen mo”.
En otra ocasión Manyushri se presentó ante Tsongkhapa pidiéndole que dejase de enseñar y que realizase un retiro aislado. Se retiró a una cueva en Wolka Cholung durante 4 años, acompañado de ocho de sus discípulos más cercanos. Se dice que alcanzó ha realizar 3.5 millones de postraciones, 1.8 millones de ofrendas de mandala y otras formas de purificación. Tsongkhapa tenía con frecuencia visiones de las deidades meditacionales y especialmente de Manyushri, con el cual él podía comunicarse para resolver sus preguntas sobre los aspectos profundos de las enseñanzas.
Desde su nacimiento, Yhe Tsongkhapa fue un ser iluminado, la manifestación de Manyushri. No poseía karma negativo pero, tal como Atisha sus acciones eran realizadas como enseñanzas para seres futuros.
Tanto para seres ordinarios como para Bodhisattvas, mostró cómo practicar correctamente y purificar karma negativo al mismo tiempo. Tenia el compromiso tomado de los 253 votos monásticos, los tántricos y los de Bodhisattva y mantuvo siempre una conducta pura y ética.
Cada vez que Yhe Tsongkhapa debía retirarse sus discípulos le pedían por favor que se quedase junto a ellos, y él les respondía: “Les he enseñado el Camino Gradual hacia la Iluminación.” “Ese será mi reemplazo”
Tsongkhapa viajó extensivamente en la búsqueda del conocimiento y estudió con los maestros de todas las tradiciones existentes.
Estudió con más de cien maestros, practicó extensivamente y enseñó a miles de discípulos principalmente en las regiones centrales y del este de Tibet. Además, él escribió mucho. Sus trabajos recogidos, abarcan dieciocho volúmenes, contienen cientos de títulos referentes a todos los aspectos de enseñanzas budistas y clarifican algunos de los asuntos más difíciles de las enseñanzas del sutrayana y del mantrayana.
Aun cuando Lama Tsong Khapa fue increíblemente famoso, nunca acudió a lugares de distracción; permanecía en lugares aislados en las montañas nevadas.
Tuvo miles de discípulos por todo el Tibet y permanentemente recibía ofrendas, pero él no disponía de una cuenta bancaria o de una casa; ni siquiera tenía un pedacito de tierra en el cual cultivar su comida. Todo lo que recibía lo regalaba a los demás. Permaneció incontaminado.
En 1409, fundó el famoso Monasterio de Ganden el que fue dividido en dos universidades-Shartse y Llangtse. Ganden fue el monasterio de Lama Tsong Khapa pero él permanecía allí en calidad de invitado. Les visitaba, recibía cosas, las regalaba y se iba sin nada. Él es el perfecto ejemplo de como vivir de acuerdo con el Dharma.
Dos o tres años antes de que Lama Tsong Khapa muriera, el Budha Manyushri, con quien el Lama mantenía una estrecha relación, le dijo: “Ya te ha llegado la hora de morir”. De pronto, un número infinito de Budhas hizo su aparición y le rogaron al Lama Tsong Khapa que no muriese, dándole una iniciación de inmensa energía para que pudiese vivir por más tiempo. Entonces Manyushri predijo que él viviría hasta cierta edad específica.
Poco tiempo antes de morir, a Lama Tsong Khapa se le cayó uno de sus dientes y todos vieron que emitía un chorro de luz como un arco iris. Él le dio el diente a Kedrub Rinpoche, uno de sus hijos predilectos, pero sus otros discípulos dijeron: “Oh, tú le has dado el diente a Kedrub Rinpoche, pero podemos nosotros tener un pedacito también? Lama Tsong Khapa les dijo que rezaran para lograrlo, así que Kedrub Yhe puso el diente sobre el altar. Todos hicieron muchas oraciones y meditaron largamente y del diente seguía saliendo una luz de arco iris. Pasada una semana, Lama Tsong Khapa dijo: “Dónde está mi diente? Tráiganlo aquí”. Cuando él abrió la caja, todos vieron que el diente se había convertido en una imagen de Tara rodeada de píldoras de reliquias. Lama Tsong Khapa dio algunas de las píldoras a los discípulos que las pidieron. Predijo también que 500 años más tarde dichas reliquias irían a Bodhgaya, predicción que se ha vuelto realidad: aunque los chinos destruyeron los restos del cuerpo de Lama Tsong Khapa, algunas de sus reliquias fueron llevadas a la India cuando los tibetanos se exiliaron.
Cuando el Lama Tsong Khapa murió, lo hizo de manera perfecta. Primero puso todo en orden. Después le pidió a uno de sus discípulos que trajese una kapala (vasija hecha con un cráneo). Entonces hizo la meditación del ofrecimiento interno y tomó 33 sorbos de dicho ofrecimiento. Esto era un signo de que él internamente era la deidad Guyasamaya. Finalmente murió mientras se encontraba sentado meditando y con sus hábitos puestos.
Esto es lo que distingue a un Mahasidha. Él no tuvo necesidad de anunciar que era un Mahasidha pues sus acciones lo probaron. Lama Tsong Khapa lo demostró a sí mismo. ¿Puede usted imaginarse morir en forma deliberada y en un estado totalmente puro?. Cuando nosotros morimos dejamos hecho todo un desastre. Deberíamos pues motivarnos y orar para morir como lo hizo Lama Tsong Khapa en lugar de morir como un animalito. Este es un derecho que tenemos todos los humanos.
Oren para que en lugar de morir deprimidos, con una expresión miserable, mueran llenos de gozo. Inténtenlo. Existe una posibilidad. Propónganse a ustedes mismos: “cuando yo muera, controlaré mis emociones tanto como me sea posible y moriré en paz”. Propóngaselo porque la motivación tiene poder. Cuando le llegue el momento de morir, gracias a su poder de voluntad usted recordará su oración. Si su motivación no es fuerte en este momento, usted llegará a su fin completamente agitado. Si de antemano sabemos qué es lo que hemos de hacer, lo recordaremos en el momento de la muerte.
Tsongkhapa finalmente murió a los sesenta años de edad, en el vigésimo quinto día del décimo mes tibetano, confiando su trono en Ganden a Gyeltsab Yhe. Comenzó una tradición que continúa hasta hoy, la tradición Gelug, inspirada en la tradición Kadampa, fundada por Atisha y que contiene toda la enseñanza entregada por Budha El noventa-noveno sucesor al trono de Ganden, y así jefe supremo de los Gelugpa, es el Venerable Yeshi Dhondup. Tradición a la que pertenece Su Santidad el Dalai Lama y nuestro venerable Lama Gendun Yarphal.
En una ocasión, ya muerto Lama Tsong Khapa, Kedrub Yhe se encontró muy triste. Lama Tsong Khapa había explicado todo el Sendero hacia la Iluminación en forma exhaustiva, desde el comienzo hasta el final, partiendo del Hinayana hasta llegar al Paramitayana y al Tantra. Miles y miles de personas habían meditado sobre sus enseñanzas y habían alcanzado realizaciones. Pero Kedrub Ye estaba triste pensando: “ahora las enseñanzas del Lama Tsong Khapa son como relámpagos, como espejismos y están desapareciendo. Él le enseño a las personas a no aferrarse a los deseos del mundo sensorio y sin embargo hoy en día, las personas están más apegadas y están teniendo más deseos que nunca”. Y Kedrub Yhe tenía motivos para sentirse así pues habían muchas degeneraciones. Se encontraba muy apesadumbrado y lloraba y lloraba. Entonces rezó y ofreció un mandala. De repente el Lama Tsong Khapa apareció ante él en la forma de un joven sentado en un trono de joyas rodeado de deidades, dakas y dakinis y le dijo: ” Hijo mío no deberías estar llorando. Mi principal mensaje para los seres es que practiquen el camino del tantra. Practícalo tú y luego enséñalo a quienes estén preparados. En lugar de llorar debes tratar de ayudar a convertir esto en realidad lo cual me hará muy feliz”.
Cinco visiones aparecieron cuando, por diferentes razones, Kedrub Ye lloró y oró. Debemos comprender que Lama Tsong Khapa fue un gran yogui, un Mahasidha -no hay duda al respecto- y que Kedrub Yhe tenía tales realizaciones internas que simplemente llamándolo, el Lama Tsong Khapa se le manifestaba.
Ustedes deben también comprender que el campo de trabajo principal del Lama Tsong Khapa fue el tantra. Aun cuando vivimos tiempos degenerados, tenemos la oportunidad de escuchar su forma de explicar el sendero tántrico y de tratar de ponerlo en práctica; somos tan afortunados. Incluso aun cuando sepamos pocas cosas acerca del Budismo, si las practicamos, Lama Tsong Khapa nos sonreirá.

¡Oh, Glorioso y precioso Guru raíz!
Ven, Aposéntate sobre tu loto y luna en mi corazón
Mantenme a salvo en tu gran bondad;
Permanece inmutable hasta que alcance el estado de Budha.

Tú eres Avalokitesvara, gran tesoro de Compasión, sin propósito de existencia verdadera,
Y Manyushri maestro de perfecta sabiduría,
Así como Vayrapani, destructor de hordas de demonios sin excepción,
¡Oh Tsong.Khapa! corona enjoyada de los sabios de la Tierra de las Nieves,
Lo.Zang Drag.pa, a tus pies hago súplicas.

Mig.me Tse.we Ter.chen Chen.re.zig
Drig.me Kyen.pe Wang.po Llam.pel.yang
Du.pung Ma.lu Llom.dze Sang.we.dag
Gan.chen Kye.pe Tzug.gyen Tsong.kha.pa
Lo.zang Drag.pe Zhab.la Sol.wa deb

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Ven. Gueshe Tenzing nos ha enumerado algunos de los diferentes beneficios que se obtienen por el solo hecho de escuchar el nombre de los autores, el nombre de los textos o el tema de las enseñanzas de Tsema Nandrel o de Parchin. Los beneficios son de tres tipos: beneficios pequeños, beneficios medianos y beneficios grandes.

Los beneficios pequeños que se obtienen, al menos, son:

– El oír el nombre del autor deja una semilla en la mente, para que en el futuro, en las próximas vidas podamos escuchar estas enseñanzas directamente de su boca, y también para que nos encontremos con estos autores o ellos se encuentren con nosotros.

– El oír los nombres de estos autores cuyas realizaciones son muy altas, nos deja una semilla para quitar obstáculos incluso más poderosa que incluso recitar un mantra .

– Al escuchar estos textos tan profundos, aunque ahora nos los entendamos, podremos entenderlos mejor en el futuro, con una comprensión muy rápida, al igual que las dos palomas de Vasubandu. Estas palomas estaban cerca de donde Vasubandu recitaba los textos, y tras su renacimiento animal renacieron como humanos y comprendieron muy rápidamente las enseñanzas que en su vida anterior como palomas habían escuchado.

– Escuchar estas enseñanzas deja un semilla muy poderosa para cortar los engaños, para eliminar el sufrimiento y para eliminar al ignorancia.

Estos beneficios pequeños al escuchar las enseñanzas se obtendrán con seguridad del cien por cien.

Los mínimos beneficios medios que se recibirán son:

– Al escuchar estas enseñanzas, unos entenderán un 5 %, otros un 10%, otros un 50 %, etc, pero en cualquier caso, lo que se entiende se puede utilizar para eliminar los engaños, se puede desarrollar la sabiduría de forma pequeña, mediana o grande.

– Al surgir los engaños, se conocen cuáles son sus antídotos y como utilizarlos. Uno sabe cuáles son los senderos, qué es la bodhichita, cuáles son los bumis, etc. Adquieres así un conocimiento en general de las enseñanzas. Esto es como conocer el tipo de enfermedad que uno tiene y la medicina para curarla. Al igual que hay muchas clases de enfermedades, uno conoce bien las enfermedades de los engaños y sabe muy bien su antídoto, como cuando se tiene dolor de cabeza y se sabe cuál es su medicina, o dolor de pie y su medicina, dolor de estomago y su medicina. Necesitas saber muy bien, qué se debe comer para tener mejor salud, lo que te ocurre si comes mucha grasa, si debes comer mas verduras…. ya que conoces muy bien la conexión entre los alimentos y el cuerpo. De la misma forma, al escuchar las enseñanzas, tienes este conocimiento.

En cuanto a los grandes beneficios, éstos son:

– No sólo conoces las enseñanzas, sino que experimentas el Dharma realmente. No sólo tienes conocimientos sino que en tu vida comienzas a experimentar felicidad, armonía en la familia, con los seres cercanos, etc.

– Obtienes la realización de la renuncia, la bodichita , la vacuidad.

– Finalmente alcanzas la Iluminación, y así consigues la felicidad verdadera de forma completa y obtienes un gran poder para beneficiar a los demás.

No empiezas a experimentar los beneficios en las vidas futuras, sino que ya comienzas en esta misma vida. Si cada uno de nosotros estudia así, automáticamente viene la paz para este mundo, de forma natural aumenta la armonía en la sociedad, automáticamente disminuyen las guerras, y también los tsunamis o los terremotos. Se pueden parar la enfermedades o epidemias en el mundo.

Todos estos beneficios son resultados lógicos, no es necesario tener mucha fe para verlos.

Después de leer las inspiradoras palabras de Ven. Gueshe Tenzing, os animo a asistir a todos los retiros que podáis del programa de estudios de 10 años. No desanimaros pensando que son enseñanzas demasiado profundas ya que, por el simple hecho de estar presentes ya obtenemos inconmensurables méritos y ponemos las causas para comprenderlas y realizarlas en el futuro.

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